‘Laboratorios vivos’: un enfoque integrado para los objetivos de desarrollo

Este blog es parte de una serie organizada en conjunto con la decimonovena conferencia de desarrollo global.

Para alcanzar los objetivos mundiales sobre clima y desarrollo sostenible, es importante aprender de las prácticas de conservación en una gran variedad de entornos. Esta columna – una entrada del concurso internacional juvenil de blogs 2019 de la RDG – destaca el papel de los ‘laboratorios vivos’.

Las instituciones académicas y los centros de análisis vinculados a dos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ODS 13: Acción por el clima y ODS 15: La vida en la tierra, han llevado a cabo un gran esfuerzo en investigación.

Algunas de las tendencias actuales de investigación incluyen un ‘Acuerdo Global para la Naturaleza’ y la formación de ‘Puntos críticos de recuperación’, que perfilan la vía a través de la cual se pueden lograr de forma eficiente los objetivos de restauración y mitigación del clima. Estas contribuciones a la investigación tienen profundas implicaciones respecto al modo en que se forma la narrativa global del clima y se gobierna la naturaleza.

Pero mientras el enfoque tecnocrático adoptado por estos investigadores da lugar a la producción de conocimiento científico y objetivo, dicho enfoque puede simplificar sistemas socio-ecológicos complejos. Estos investigadores no llevan a cabo la implementación y su trabajo se asemeja a ‘laboratorios’, produciendo conocimiento en condiciones aisladas. Sin embargo, para alcanzar los ODS 13 y 15 resulta esencial poner a prueba soluciones en entornos reales, que se adecúan a aspectos socio-ecológicos referidos a contextos particulares.

Laboratorios vivos: incorporar ‘experimentos de la vida real’ para implementar los ODS

Durante la última década, el concepto de ‘laboratorio vivo’ ha adquirido una creciente popularidad. Toma la forma de un espacio ‘geográfico’ o ‘institucionalmente delimitado’ que lleva a cabo una gobernanza participativa experimental, permitiendo a los usuarios y otras partes interesadas poner a prueba y crear conjuntamente soluciones complejas en contextos reales para abordar ámbitos de preocupación en materia de cambio climático y sostenibilidad.

La Red Europea de Laboratorios Vivos define estas iniciativas como ‘centradas en el usuario, ecosistemas abiertos de innovación basados en un enfoque sistemático de co-creación de usuarios, investigación integradora y procesos de innovación en comunidades y entornos de la vida real’.

Se han presentado más de 114 publicaciones sobre laboratorios vivos. En el contexto de la sostenibilidad, buena parte de la investigación ha sido realizada en geografías urbanas en toda Europa y se centra en la innovación y desarrollo y transición urbana. Los estudios incluyen intervenciones en diseño de edificios, creación de infraestructura ecológica y tecnologías de bajas emisiones de carbono.

Hay pocos laboratorios vivos que se identifican como enlace entre el ODS 13 y el ODS 15. Por ejemplo, el Proyecto “i-Árbol” fue implementado en la Carretera de Oxford, en Manchester, por la Universidad de Manchester, el Ayuntamiento de Manchester, el Corredor de Manchester y el Bosque de la Rosa Roja. Como parte de la actividad, se establecieron parcelas que consistían en diferentes tipos de vegetación. Se estudiaron los efectos de estas morfologías sobre clima urbano e hidrología.

Algunos laboratorios vivos representan el comportamiento humano en contextos socio-ecológicos. Por ejemplo, un proyecto en el Pueblo del Desierto del Norte en Arizona estudió la dinámica entre la gente y su entorno ecológico a nivel de vecindario creando diferentes tipos de paisajes residenciales consistentes en varios tipos de vegetación y métodos de irrigación. Se usaron las preferencias de la población en la región para desarrollar un régimen de gobernanza ambiental.

Otro ejemplo es el Laboratorio Vivo de Småland en la Universidad de Linneo. Este programa tiene como objetivo movilizar y promover enfoques basados en el contexto del bosque, la agricultura y la autosuficiencia para generar conocimiento sobre vida sostenible en la región.

Estos laboratorios vivos tienen una importante función que desempeñar en la consecución de los objetivos del régimen climático global y los ODS. Implicando a actores múltiples como académicos, decisores políticos y ciudadanos en la gobernanza e implementación, estos espacios tienen la capacidad de reorientar las dinámicas de poder predominantes presentes en la política climática.

Por lo tanto, el conocimiento en el ámbito de la sostenibilidad ya no es apropiado y poseído por ciertos grupos impulsados por expertos. Mediante el uso de la experimentación y la demostración para desarrollar y diseñar ideas, estos espacios geográficos creados y ricos en datos tienen el potencial de configurar políticas basadas en la evidencia.

Descolonizando el concepto de laboratorio vivo: implicaciones para los países del Sur

Mientras los laboratorios vivos adoptan un enfoque de vanguardia hacia la gobernanza de la Vida en la Tierra y los efectos de la Acción Climática, la mayor parte de los trabajos existentes se basan en el Norte global. Con una significativa cantidad de biodiversidad y crisis climáticas teniendo lugar en los países del Sur, resulta fundamental ‘descolonizar’ la investigación en laboratorios vivos. Además, su enfoque debe ampliarse de las geografías urbanas a las rurales.

Los paisajes rurales en los países del Sur son ricos en narrativas de sostenibilidad. Por ejemplo, un estudio aborda cómo las tierras de comunidades indígenas desempeñan un papel decisivo en la lucha contra la deforestación en el Amazonas.

Otro ejemplo destaca cómo los incendios controlados utilizados por las comunidades indígenas en bosques secos caducifolios han reducido la presencia de especies invasivas en el bosque. Y un estudio adicional demuestra cómo prácticas indígenas de prohibición consuetudinaria tienen consecuencias profundamente arraigadas para la biodiversidad en espacios protegidos.

Asimismo, existen algunos casos en la India donde se han dado estrechas colaboraciones entre organizaciones no gubernamentales, comunidades locales y universidades en el área de conservación. Por ejemplo, existe una asociación entre la Fundación Keystone, Adivasis en la Reserva de la Biosfera de Nilgiri y la Universidad Cornell en Estados Unidos. Los resultados incluyen la creación de una nueva área en el marco del programa de Interacción Humana-Vida Silvestre.

Otro estudio de caso subraya la asociación entre la Fundación para la Investigación en Ecología Aplicada en Ghats noroccidental y el Instituto Durrell de Conservación y Ecología en la Universidad de Kent. Esto ha dado lugar a la implementación de un sistema de certificación para productos forestales cosechados de forma sostenible.

Pero dichas alianzas no forman parte de la Red Europea de Laboratorios Vivos. Con el fin de alcanzar los objetivos mundiales de clima y sostenibilidad de forma holística y sostenible, es importante aprender de las diversas prácticas de conservación en estos países. Por lo tanto, es fundamental para el cuerpo actual de investigación sobre laboratorios vivos ir más allá de los contextos urbanos centrados en Occidente e incorporar conocimiento, experiencias e ideologías de los países del Sur.

Conclusión

Los laboratorios vivos tienen importantes implicaciones en la forma en que se implementan los ODS 13 y 15. Reorientan las dinámicas de poder existentes en política climática y producen conocimiento que puede complementar la investigación tecnocrática existente, que se adhiere principalmente a contextos urbanos del Norte global. En el contexto de los enfoques de gobernanza sostenibles basados en la tierra de los países del Sur, es esencial que dichas geografías sean también reconocidas como laboratorios vivos.

 

Autor:

Manasi Anand cuenta con una Maestría en Biodiversidad, Conservación y Gestión por la Universidad de Oxford y trabaja actualmente en investigación sobre sistemas socio-ecológicos y gobernabilidad forestal de paisajes degradados en el sur de la India.

 

El concurso internacional de jóvenes se organizó en colaboración y con el apoyo de la Alianza de Bonn para la Investigación de la Sostenibilidad y el Stiftung Internationale Begegnung der Sparkasse en Bonn.